COMENTARIOS DE LA SEPTIMA EDICION DEL CURSO INMUNOANALISIS - SANTA CRUZ DE LA SIERRA - BOLIVIA

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Curso INMUNOANÁLISIS - 19 y 20 de noviembre de 2011 -  Auditorio de la Fundación DAVOSAN UDD - Ciudad de Santa Cruz de la Sierra - Bolivia.

La séptima edición del curso Inmunoanálisis que se dictó en la lujosa y prestigiosa Fundación DAVOSAN UDD, en el centro de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra - Bolivia entre el 19 y el 20 de noviembre de 2011, resultó altamente exitosa.

Agradecemos a todos los participantes por la colaboración prestada, con el espíritu de una participación activa en todos los procesos analíticos basados en sus propias experiencias, y dedicamos un agradecimiento especial a la Dra. Miriam Barrios Delgado, directora del laboratorio de la Fundación DAVOSAN  UDD - Unidad de Diagnóstico, en cuyo auditorio se realizó el curso, así como la cooperación del Lic. Ernesto López Gálvez, Director Ejecutivo de la empresa ENTELEQUI, importadora y distribuidora de reactivos de diagnóstico e instrumentos; toda esta colaboración redundó en el éxito de la séptima edición del Curso Inmunoanálisis, en la que participaron los profesionales bioquímicos responsables de prestigiosos laboratorios privados pequeños, medianos y grandes, como también los profesionales responsables de las áreas de endocrinología, inmunoserología, oncología, entre otras especialidades, de varios hospitales públicos de los diferentes departamentos de la República de Bolivia.

Fotografía en la escalera del Instituto de la Fundación DAVOSAN - UDD - Santa Cruz de la Sierra - Bolivia

Entre los temas tratados se destacaron la diferencia de los valores en inmunoanálisis que se suelen detectar en las técnicas cuantitativas y la variabilidad, que en muchos casos generan incertidumbre en las técnicas cualitativas entre diferentes metodologías y marcas comerciales, para el mismo control de calidad, tanto interno como externo; son aspectos que también se verifican en diferentes laboratorios clínicos para la misma muestra de un paciente, aunque no se consideró un problema porque sostenemos que: “La única verdad absoluta es que no hay verdades absolutas”.

Estos conceptos y datos –discutidos y justificados en el curso– se observaron en los resúmenes de los programas de control de la evaluación externa de la calidad del College of American Pathologists y de la Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular de España, cuyos datos fueron generados e informados por más de 1.000 laboratorios de los más prestigiosos del mundo; los contenidos fueron expuestos y analizados en conjunto con los participantes. Además, se comprobó que son los mismos instrumentos, metodologías y marcas comerciales utilizados en todos los laboratorios de Latinoamérica.

Por ello, fue muy importante erradicar los paradigmas dominantes acerca de que los resultados de los controles de calidad internos, los controles de calidad externos o las muestras de los pacientes entre los distintos laboratorios o metodologías, deben ser los mismos; la realidad es que varían por una u otra metodología y en cualquier laboratorio del mundo, y en el caso particular de Bolivia, cuando la ubicación geográfica de los laboratorios a diferentes alturas sobre el nivel del mar –afectados por la presión atmosférica– provocan diferencias entre los diferentes sistemas inmunoanalíticos, que nosotros hemos denominado, sistemas termodinámicos.

Las técnicas manuales o automatizadas son sistemas termodinámicos abiertos y están sujetos a las propiedades intensivas y extensivas de la materia y las fuerzas débiles –atractivas y repulsivas–  son las que gobiernan la reacción Ag-Ac.

Las reacciones no se realizan –en las distintas metodologías y en los distintos laboratorios– en condiciones adiabáticas, y los instrumentos y los laboratorios no están presurizados; además, los diseños de los sistemas inmunoanalíticos con distintos grados de productividad de las diferentes marcas comerciales no son equivalentes, por el simple hecho de las diferentes condiciones de pre equilibrio en que operan los instrumentos con sus respectivos reactivos.

Acorde con nuestras experiencias, fue muy importe destacar cómo evitar los factores o fuentes de errores adicionales en la fase analítica, que sí dependen exclusivamente del profesional bioquímico y las justificaciones –al menos en su mayoría– fueron demostradas con conceptos y principios de las ciencias básicas, obtenidos en la formación de la carrera bioquímica, y es precisamente ese conocimiento el que marca la diferencia de la formación médica.

Desde el año 2009, en el inicio de nuestra primera edición del Curso Inmunoanálisis, la misión y el objetivo fueron, y seguirán siendo, un Training of trainer o “Entrenamiento de entrenadores”; y significó transmitir el comportamiento de las técnicas inmunoanalíticas desde una óptica diferente. Es muy importante conocer y razonar qué ocurre dentro de un tubo, un pocillo de microplaca o una celda de reacción y asegurar –a partir del conocimiento– la calidad de las prácticas bioquímicas ya que, el estado bioquímico real del paciente, la variabilidad biológica, etcétera, como es citado por otros autores, solo las conoce Dios, y para nosotros en la Tierra, lo realmente importante es poder diferenciar, con las distintas metodologías utilizadas en los laboratorios, los estados fisiológicos de los estados patológicos del paciente y con ello, junto al conocimiento de las fases pre y pos analítica, asesorar al médico como el principal rol del bioquímico, para la elaboración más allá de una duda razonable del correcto diagnóstico del paciente.

A diferencia de las opiniones de muchos profesionales, nosotros consideramos que la automatización no le quitó protagonismo al profesional bioquímico y tampoco reemplazó el conocimiento analítico que el profesional debe tener, y así, ejercer la docencia con los colegas colaboradores de sus equipos de trabajo, con los médicos y, fundamentalmente, con los pacientes.

Similarmente a lo que sucede en la Argentina, los conceptos analíticos que hemos explicado, tampoco deben ser desconocidos por los profesionales que tercerizan las muestras para las prácticas inmunoanalíticas de sus pacientes a laboratorios de mayor complejidad; la finalidad del conocimiento de la fase analítica debe ser útil para auditar y confirmar la validez de los resultados de sus activos cuando son realizados por estos laboratorios y por una metodología determinada.

El conocimiento analítico será determinante y, en consecuencia, se alcanzará la motivación necesaria para el crecimiento, el posicionamiento y el desarrollo del profesional bioquímico, contando con todos los recursos disponibles que nos brinda el avance científico y tecnológico actual, para la cooperación con el profesional médico y llegar al diagnóstico médico del paciente.

Como hemos mencionado en los distintos casos prácticos en la Web TIDECA, puede resultar complejo interpretar ciertos cuadros patológicos si los datos experimentales obtenidos en el propio laboratorio no se ajustan a la teoría o al paradigma de un profesional médico o de un líder de opinión bioquímico, que generó sus datos con una metodología determinada.

Si ocurriera esa situación, se deberá rechazar o, al menos, revisar esa hipótesis cuando se utiliza otra metodología. Toda teoría debe ser comprobada experimentalmente, y significa tener la necesidad de efectuar una revisión y un ajuste de los valores de referencia en los instrumentos del propio laboratorio para una patología dada pero, en absoluto significa que otras metodologías no tengan la performance esperada, o los profesionales no trabajen correctamente.

Dr. Eduardo E. Castellani