DETECCIÓN DE ANTICUERPOS TIPO IgG ANTI-VIRUS HEPATITIS E (VHE) EN ADULTOS.

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Detección de anticuerpos tipo IgG anti-virus Hepatitis E (VHE) en adultos de la ciudad de Villa María, provincia de Córdoba, Argentina.

Sodero Sonia Gisela1, Gornitz Pablo Rubén1, Cudolá Analía2 y Barbás María Gabriela2

1Laboratorios Gornitz SA, Villa María, Córdoba, Argentina.

2 Laboratorio Central de la Provincia de Córdoba, Argentina. Ministerio de Salud.

Laboratorios Gornitz S.A.

Catamarca 1328. Villa María (5900), Córdoba, Argentina

Teléfono: 0353-4535959. Fax: 0353-4531266

Para mayor información y bibliografía: laboratorios@gornitz.com

RESUMEN

La infección por el virus de Hepatitis E (VHE) es la segunda patología hepatotrópica de transmisión por vía fecal-oral más frecuente, con sintomatología similar a la causada por el virus de Hepatitis A. Sin embargo puede manifestarse con un cuadro de falla hepática fulminante (FHF) en mujeres embarazadas. Teniendo en cuenta que en la Argentina el 30% de los casos de FHF tanto en adultos como en niños son de etiología desconocida (1) y sumado a la relevancia que toma esta patología en embarazadas, es importante conocer la situación epidemiológica local para este agente viral.

En el presente trabajo se estudió la presencia de IgG anti VHE en un total 135 muestras de suero, seleccionadas al azar, de individuos mayores de 18 años que concurrieron a un laboratorio privado de la ciudad de Villa María, durante el mes de Julio del año 2010. La prevalencia de anticuerpos tipo IgG anti-VHE encontrada en  la población estudiada fue del 5,2%. Se propone incluir al  VHE dentro del diagnóstico diferencial de hepatitis virales agudas.

PALABRAS CLAVE: Hepatitis; Virus de Hepatitis E; Falla Hepática Fulminante; Diagnóstico Virológico.

INTRODUCCIÓN

El Virus de Hepatitis E (VHE) es un virus RNA de simple hebra de polaridad positiva, clasificado como miembro de la familia Hepeviridae (2, 3).

La infección por el virus  VHE es la segunda patología hepatotrópica de transmisión por vía fecal-oral más frecuente, con sintomatología similar a la causada por el virus de Hepatitis A (VHA) (3, 4). Clínicamente, puede producir desde una infección  asintomática hasta una falla hepática fulminante (FHF), pero  no  desarrolla cronicidad ya que, en los casos de evolución favorable,  remite espontáneamente en 2 a 6 semanas (4, 5). La infección por el VHE presenta una tasa de mortalidad baja (0,5% a 4%), no obstante, debido a causas aún no identificadas, se incrementa hasta un 20% si la infección ocurre durante el tercer trimestre del embarazo, manifestándose como una FHF (1, 6, 7, 8).

Numerosos autores han considerado la infección por VHE como una zoonosis,  postulando al cerdo como un potencial reservorio para la transmisión de este virus, debido al alto grado de homología genética encontrada entre aislamientos del VHE de origen porcino y humano (9,10,11).

La infección por VHE es endémica en Medio Oriente, Asia y algunas regiones de África (costa mediterránea), con picos epidémicos en temporadas de lluvia. En América del Norte los casos de hepatitis E han sido esporádicos con una prevalencia en Estados Unidos del 1 al 3% (12, 13). En América del Sur, se han realizado varios estudios. La prevalencia en una población de donantes de sangre en Chile osciló entre el 2% y 7% (14, 15), para  Uruguay se ha reportado un valor de 1,2% (16) y  para Brasil, el  3% (17).

En Argentina, poco se conoce acerca de la circulación del VHE. Según los datos de prevalencia de anticuerpos tipo IgG anti-VHE reportados en población general, la misma oscila entre 1,5 y  2% (9, 18, 19).

Considerando que, de acuerdo a lo publicado por otros autores, en Argentina el 30% de los casos de FHF en adultos y niños son de etiología desconocida (5) y la relevancia que toma esta patología en embarazadas, es importante conocer la situación epidemiológica local de este agente viral. Además, en un estudio multicéntrico realizado en Argentina se observó que de 8 adultos con FHF, 3 presentaron anticuerpos totales anti-VHE (20).

El diagnóstico de la infección por VHE puede realizarse  por métodos indirectos y directos. En el primer caso es mediante la detección de anticuerpos tipo IgG e IgM específicos por enzimoinmunoanálisis (EIA) y, en el segundo caso se realiza comprobando la presencia del RNA viral por pruebas moleculares (21, 22, 23, 24).

El objetivo del presente trabajo fue detectar la presencia de  anticuerpos tipo IgG anti-VHE, en individuos adultos que concurrieron a un laboratorio privado de la Ciudad de Villa María, Córdoba,  a fin de aportar información sobre la circulación de este agente viral.

MATERIALES Y METODOS

Se realizó un estudio descriptivo transversal, para evaluar la presencia de anticuerpos tipo IgG anti-VHE en 135 muestras de suero, seleccionadas al azar, de individuos mayores de 18 años que concurrieron a un laboratorio privado de la ciudad de Villa María, durante el mes de julio del año 2010. El  mismo fue planteado como anónimo no vinculante. El rango de edad de los pacientes estudiados fue de 21 a 89 años. El 37%  correspondían a mujeres y 63% restante a hombres.

Los motivos de consulta  de los pacientes estudiados correspondían principalmente a controles de rutina, control de embarazo o por la presencia de determinadas patologías preexistentes tales como hipertensión arterial, diabetes o hipotiroidismo.

El tamaño muestral fue calculado según la fórmula para estimación de proporciones, con  95% de confianza y considerando una prevalencia en población general del 2%. 

 

La detección de anticuerpos tipo IgG anti-VHE se realizó mediante un EIA de tercera generación (Diagnostic Automation Inc, USA), siguiendo estrictamente lo indicado por el fabricante y con el equipamiento adecuado.

Los pacientes estudiados al momento de la toma de muestra, respondieron una encuesta anónima a través de la cual se recolectaron datos de interés  tales como edad, sexo, si tenían o habían tenido contacto con animales de granja, si vivían o habían vivido en el campo, si tenían agua potable o no, si habían viajado a otro país, si tenían o habían tenido alguna afección hepática, y en el caso de las mujeres si estaban embarazadas, si tenían hijos y en caso de ser así, si habían tenido complicaciones en alguno de sus embarazos anteriores.

RESULTADOS

  • Del total de muestras analizadas, siete resultaron reactivas (5,2%) para anticuerpos tipo IgG anti-VHE.  De este modo, la prevalencia encontrada en  la población estudiada fue del 5,2% (5.07-5.33).
  • De las 7 muestras reactivas, el 57% correspondía a hombres y el 43% a mujeres, comprendidos en un rango etario entre 47 y 79 años.

De acuerdo a los datos recabados por el cuestionario anónimo que respondieron los individuos estudiados, se obtuvieron los siguientes datos:

  • Un 81,5% de los pacientes tiene agua potable para el consumo.
  • Un 67% de los pacientes vivió o vive en el campo en contacto con animales.
  • Un 29% de los pacientes tuvo o tiene alguna afección hepática.

Ninguno de los individuos estudiados que resultaron reactivos para anticuerpos tipo IgG anti-VHE había viajado a zonas endémicas para VHE, ni se dedicaban a trabajos rurales, ni tareas que impliquen contacto directo con animales de granja. Ninguno de éstos pacientes tenía antecedentes ni presentaban hepatitis al momento de ser estudiados.

DISCUSIÓN

La infección por el VHE, de la misma forma que sucede con la Hepatitis A, es endémica en países en vías de desarrollo, ya que su vía de transmisión (fecal-oral), está íntimamente relacionada con las condiciones socioeconómicas. Pero a diferencia de otros agentes entéricos, la transmisión del VHE raramente se produce de persona a persona por contacto estrecho, siendo la principal vía de transmisión la ingesta de agua o alimentos contaminados (3, 5, 10, 25).

El impacto de la infección por VHE en nuestro país aún se desconoce, al igual que su consecuencia en mujeres embarazadas. Tampoco se conoce  su vinculación con la actividad de cría de ciertos animales, ya que de acuerdo a lo postulado por algunos autores, se considera como una zoonosis, de allí que seestá estudiando la participación de la especie porcina en la historia natural de la infección. Enun estudio realizado en Chile, se ha encontrado gran similitud genómica entre el VHE porcino y el humano (16) al igual que en otros países como Canadá (10).

Los resultados del  presente trabajo respecto a la presencia de anticuerpos tipo IgG anti-VHE en una población adulta de la ciudad de Villa María, Córdoba, demostraron un porcentaje superior (5,2%) en relación a lo reportado previamente en donantes de sangre de la ciudad de Buenos Aires (1,8%) (18, 19) que, si bien puede tomarse como un dato referencial, las características de las poblaciones comparadas son diferentes.

No se observó diferencia significativa en cuanto al sexo (3 mujeres y 4 hombres) y ninguno de los sueros reactivos correspondía a mujeres  embarazadas ni que hubieran presentado complicaciones en los embarazos anteriores.

Con respecto al perfil clínico, ningún paciente que resultó reactivo para anticuerpos tipo IgG-anti VHE relató cuadros de hepatitis previos ni su motivo de consulta actual se debía por alguna afección hepática, razón por la cual se supone que la infección tuvo un curso asintomático.

Debido a que la presentación clínica de la infección por el VHE sintomática aguda, es similar a la producida por VHA y que, según reporta Munné (5), un 30% de las casos de FHF en adultos y niños son de etiología desconocida, consideramos que debiera evaluarse la necesidad de incluir al VHE dentro del diagnóstico diferencial de hepatitis virales agudas. 

En el caso particular de la ciudad de Villa María, por ser una zona principalmente agrícola-ganadera y por los antecedentes ya mencionados, consideramos de suma importancia profundizar el estudio epidemiológico de esta infección viral.

REFERENCIAS

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 AGRADECIMIENTO

A la Dra. Graciela Liliana Ortega, Médica especialista en Infectología y Medicina Interna (Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba).

Al Dr. Darío Conrado Quinodoz, médico especialista en infectología (Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba) y Medicina Interna (UNC).

Artículo publicado en la Web TIDECA con autorización del Dr. Pablo R. Gornitz