EDUCACIÓN FINANCIERA

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En esta sección de la web TIDECA denominada “Educación financiera”, expondremos varios temas y herramientas como, negociación, marketing, liderazgo, relaciones públicas, planes de negocios, apalancamiento financiero, psicología comercial, publicidad, promoción, ventas, etcétera; que no se han estudiado en la formación académica, ni tampoco se adquirieron en el ejercicio profesional de la bioquímica y no escapa a la realidad; considerarlas, incluirlas e internalizarlas son de vital importancia para el desarrollo y crecimiento personal, profesional y económico.

Los avances de la ciencia y la tecnología en los últimos diez años superaron en mucho a los de los cincuenta años precedentes. Respecto al inmunoanálisis –a 52 años de su nacimiento– se han producido notables cambios, que se desarrollarán en diferentes casos prácticos.

El nombre de esta sección tiene sus orígenes por la definición adoptada por Robert Kiyosaki1, 2 ,3, autor de una serie de libros best sellers, y cuya meta fue demostrar la carencia de importantes conceptos de la educación formal para el desarrollo y el crecimiento, tanto personales como profesionales.

Algunos de sus conceptos pueden ser discutidos y de difícil aplicación en la ciencia básica o aplicada, pero la bibliografía dispone de una serie de mensajes, de los cuales el aprovechamiento que cada lector pueda obtener dependerá de sí mismo.

Los tipos de educación a los que la mayoría de los bioquímicos estuvieron, y se están formando, son:

  • La “educación académica” de grado en la universidad.
  • La “educación profesional” de posgrado en la especialidad, por un lado, y en el ejercicio profesional, por otro, acumulando experiencias, habilidades, capacidades y competencias, con la finalidad de adicionar valor a la labor o actividad en la especialidad elegida.

El desarrollo de las experiencias adquiridas en la educación académica y profesional –al menos en su mayoría, y como fueron explicadas en los casos prácticos– están limitadas solo al componente teórico de “¿qué hacer?” y “¿por qué hacerlo?”, carentes del componente de la habilidad de “¿cómo hacerlo?”. Por consiguiente no generan el componente motivador de “¡querer hacerlo!”. La intersección del los tres componentes, el conocimiento, la habilidad y el deseo generan los hábitos, como fue descrito por el Dr. Stephen R. Covey, en su libro “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva”4.

Gráfico 1 - Definición de hábito – Covey, Stephen E. – 2004 - “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva

Por desarrollo o crecimiento personal se entiende la actualización de las potencialidades humanas que puede realizar cada persona, más allá de su desarrollo natural en función de la edad; pero el desarrollo o el crecimiento profesional en la ciencia bioquímica implica aprender y comprender los procesos químicos y las leyes que los gobiernan –independientemente de que sea comprobado por una técnica manual o automatizada– en la investigación aplicada que realiza un laboratorio bioquímico –detección, monitoreo o cuantificación– vinculados con la ciencia de la vida, a partir de un fluido esencial para la vida como es el agua, hasta muestras biológicas en la medicina humana, la veterinaria, la odontología, la bromatología, la toxicología, la genética, etcétera.

La educación formal, –secundaria y universitaria–, forma a los estudiantes a ser buenos empleados y el primer libro de Robert Kiyosaki, “Padre Rico, Padre Pobre” (Rich dad, poor dad) cuenta la historia sobre sus dos padres; su padre biológico –académico en la Universidad de Hawai– que le decía que debía estudiar duro para obtener altas calificaciones, acceder a un excelente trabajo y poder jubilarse acomodadamente como hizo él (así terminó su vida y muriendo en la pobreza). El padre de su mejor amigo –al que llamó su “padre rico”–, le enseñó que debía estudiar duro para saber generar empresas o activos, cómo debía buscar sus asesores, cómo debía invertir su dinero, cómo y qué debía hacer para no trabajar por dinero, sino que el dinero trabajase para él, etcétera.

Los profesionales y los empresarios que diseñaron y desarrollaron los “megalaboratorios-industria” o “laboratorios clínicos industriales” –como los denominó el consejo directivo de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA– lo han puesto en práctica muy eficientemente. Ese concepto de laboratorio está en funcionamiento en todo el mundo y fue una de las argumentaciones que llevó a la necesidad del cambio del plan de estudio de la Carrera Bioquímica, con el propósito de acompañar la pérdida de protagonismo que tiene el profesional bioquímico debido a la automatización y la robotización, al que realmente poco le preocupa no poder llegar a la temperatura “cero” absoluto (0°K), como fuera propuesta en la tercera ley de la termodinámica por Walther Nernst entre los años 1906 y 1912.

Permítanme comentarles que en Japón, los ciudadanos japoneses aumentan la productividad y el crecimiento valiéndose de la automatización y la robótica y, no es causante de pérdida de trabajo o de protagonismo; muy por el contrario. Está demostrado que no hay diferentes formas o morfologías del cerebro, y que la creatividad y la innovación5 son el punto de inflexión vinculado antes con las actitudes, que con las aptitudes.

Para crecer personal, profesional y económicamente debemos observar a los exitosos. Crecer no significa hacerse rico de un día para otro, pero sí entender las reglas de los “Pioneros de paradigmas”6 ; la rentabilidad tampoco está relacionada con el tamaño del laboratorio, pues no considero que haya laboratorios bioquímicos grandes y pequeños, solo hay bioquímicos de actitud más ágil o rápida y otros, de actitud más lenta, independiente del tamaño del laboratorio.

El potencial de crecimiento de un laboratorio pequeño depende de las circunstancias que pueda crear el profesional; el conocimiento de las metodologías, productos, instrumentos de medición, empresas, etcétera; su capacidad para innovar; la apertura mental para la formación de equipos, alianzas o asociaciones estratégicas de trabajo entre profesionales; la identificación de nichos inexplorados y las estrategias de marketing que se elija; las estrategias para “enanos”, para dar un ejemplo, que se basa en la elección de una puerta por donde los gigantes no pueden pasar; la capacidad de identificar los modelos exitosos que se imiten y el conocimiento de todas las herramientas que citamos al comienzo del artículo que desarrollaremos en esta sección.

Referencias bibliográficas

  1. Kiyosaki, Robert T., - 2004 - Padre Rico, Padre Pobre
  2. Kiyosaki, Robert T., - 2004 - El cuadrante del flujo del dinero
  3. Kiyosaki, Robert T., - 2009 - El Juego del dinero
  4. Covey, Stephen R., - 2004 - Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva - Ver vídeos Leer resumen 1  -  Leer resumen 2
  5. Barker, Joel. - 2000 - Pioneros de paradigmas - Ver vídeos
  6. Martí, Eduardo. - 2009 - Conferencia "todos somos innovadores" - Ver vídeo

Autor: Dr. Eduardo E. Castellani